Tú creas los programas. Tus clientes los entrenan en una app que lleva tu nombre y tu color, instalada en su móvil. La tuya, no la nuestra.
Sin tarjeta y sin permanencia. Te llevas todo lo tuyo cuando quieras.
Pon el nombre de tu equipo y tu color. Tu web y la app de tus clientes salen con ellos, en tu dirección.
Crea tus ejercicios con tus vídeos, monta un programa por semanas y asígnaselo a quien toque. Cada cliente ve el suyo.
Entran con su acceso, hacen la sesión del día, y tú ves quién ha entrenado, quién no, y a quién le ha dolido algo.
Sin tienda de aplicaciones y sin cuenta que crear: le mandas un enlace, la abre y la guarda en la pantalla de inicio. Al terminar cada sesión le pregunta cómo se ha sentido y si le ha dolido algo. Eso te llega a ti.
Quién ha entrenado, quién lleva días sin aparecer, quién te ha contado una molestia y a quién le vence la cuota. Los avisos que importan te llegan también por correo, si quieres.
Jugadores, contenido, programas y avisos. Nada de hojas de cálculo ni de perseguir a nadie por WhatsApp para saber si ha entrenado.
Para tus clientes. Se instala en su móvil sin pasar por ninguna tienda.
Hechos con tus ejercicios y tus vídeos, por semanas y días.
Quién entrena, quién lleva días sin aparecer y quién te ha avisado de una molestia.
Cuota y vencimiento de cada uno, para saber a quién le toca pagar. El dinero lo cobras tú, por donde ya lo cobres.
En tu dirección, para repartir en un grupo o en un QR.
Siempre, en formatos abiertos y sin pedir permiso. Si te vas, te lo llevas.
Un cliente pausado no ocupa plaza. Programas, vídeos, avisos y exportar van en los dos.
Cargando precios…
Precios sin IVA. El impuesto que corresponda se calcula al pagar, según tu dirección fiscal. El pago se hace en Stripe. 14 días de prueba con todo, sin tarjeta.
En su app, no: ven tu nombre y tu color. En tu web pública aparece un «Hecho con Metodion» discreto al pie, y en el tramo Pro puedes quitarlo.
Te llevas todo: contenido, clientes, programas y progreso, en formatos abiertos, con un botón. Al cerrar tu equipo tienes 30 días para exportarlo y para cambiar de idea.
Sí. El acceso de cada cliente lo creas tú, y en el caso de un menor declaras que tienes la autorización de su padre, madre o tutor. Esa relación es tuya: nosotros no escribimos a las familias ni gestionamos su consentimiento.
No. Lo que te paguen lo cobras tú, por donde ya lo cobres. Metodion solo te deja anotar la cuota de cada uno y cuándo vence, para que sepas a quién reclamar.
Eliges tramo. Si no eliges, tienes 7 días más de aviso y después el acceso de tus clientes queda en pausa —sin borrar nada—; en cuanto pagas, vuelven exactamente como estaban. Tu panel sigue siendo tuyo todo el tiempo, y puedes exportar.
Sí, en el tramo Pro, como complemento. Nos escribes, te decimos qué registro poner en tu dominio y en 5 días laborables tu app y tu web funcionan en él, con el certificado puesto. Se cobra desde que funciona.
Cuando quieras, desde tu panel. El cambio se prorratea. Bajar de tramo no echa a nadie: solo deja de admitir clientes nuevos hasta que quepan.
Lo alojamos por tu cuenta, te lo enseñamos a ti y te avisamos por correo si lo tienes activado. No lo leemos, no lo analizamos y no se lo enseñamos a nadie más. El responsable de esos datos eres tú, y el encargo de tratamiento lo deja escrito.
Con su web, su app y sus clientes. Entra sin registrarte y toca lo que quieras. Si te convence, el tuyo tarda dos minutos.
Metodion también es para quien lleva a sesenta chavales y no a seis. Nos lo cuentas y lo montamos contigo.
Cadete B, Infantil A. Cada una con su programa, y cada jugador en la suya.
Un partido crea su comunicado: día, hora y campo. Cada familia contesta sí o no desde la app, y tú ves quién ha leído y quién viene.
Pega la lista de tu hoja de cálculo y los das de alta a todos a la vez, con sus tutores.